Looper, el encanto de la ciencia ficción ‘low cost’

El cine de ciencia ficción es, por definición, uno de los más caros de producir, eso explica que en este género se enmarquen algunas de las películas más costosas de la industria y también muchos de sus batacazos más sonados, como por ejemplo, John Carter o (siendo especialmente perversos) Waterworld, la peli con más pérdidas de todos los tiempos.

Pero existe otra forma de abordar el género, menos espectacular pero más barata, menos glamurosa pero más sutil, que consiste en fiarlo todo a un buen guión, un buen reparto y un director astuto para lidiar con las restricciones económicas. Son películas que se desmarcan de la serie B no por su presupuesto, sino porque derrochan inteligencia y talento en cada fotograma. De hecho, se da la paradoja de que las mejores películas del género contaron con una inversión más bien ajustada (por usar el eufemismo) que obligó a sus responsables a aguzar el ingenio. Me estoy refiriendo a obras maestras como Blade RunnerStar Wars o Alien, el Octavo Pasajero, que contaron con presupuestos irrisorios incluso para la época (las dos últimas, inferiores a 11 millones de dólares), pero cuyos resultados artísticos están a años luz de la ciencia ficción más opulenta, como Prometheus (130 millones de dólares de presupuesto) o Avatar (237 millones).

Pues bien, es en esta rama de la SciFi “austera” donde se enmarca Looper, una película con una inversión a prueba de crisis pero que suple sus carencias en valores de producción con un argumento con pegada y un guión bien desarrollado. Sus resultados no son tan excelsos como las películas mencionadas más arriba, ni tan revolucionarios, por más que algunos insistan, como Matrix (otra película que parece mucho más cara de lo que realmente fue), pero es, sin duda, la mejor película de ciencia ficción que ha llegado a la cartelera desde aquella maravillosa obra de artesanía que fue Origen.

Para resumir su argumento, diremos que Looper se desarrolla en un futuro cercano en el que ha aparecido una nueva casta de asesinos: los ‘loopers’, sicarios que se encargan de acabar con las víctimas que les envían empaquetadas desde el futuro, listas para ser liquidadas sin el menor esfuerzo. Y es que en el futuro más al futuro de Looper se han descubierto los viajes en el tiempo, pero estos están terminantemente prohibidos por los consabidos problemas de continuidad que podrían provocar (como el Universo Marvel o DC pero en la realidad, ¡insufrible!); sin embargo, las mafias organizadas recurren a dichos viajes para hacer desaparecer a todos aquellos que los molestan, burlando así las medidas de “etiquetado personal” que hacen imposible deshacerse de un cadáver en el futuro.

Estos loopers, estos asesinos del presente a sueldo de las mafias del futuro, tienen una fecha de caducidad que les es revelada antes de su jubilación, y que ellos deben aceptar de buen grado. El problema surge cuando uno de estos sicarios (Bruce Willis) viaja en el tiempo para evitar los acontecimientos que arruinarán su vida y que, a la postre, supondrán su muerte.

Como veis, la trama es propicia para uno de esos guiones enrevesados plagados de flashbacks, saltos en el tiempo y paradojas espacio-temporales; sin embargo, uno de los mayores logros del director y guionista Rian Johnson es que el desarrollo de la historia resulte sencillo. Lo cierto es que la estructura del relato no es tan compleja como pudiera parecer, pero esto, lejos de ser un demérito, es un acierto de la película, que nos ofrece una trama no lineal perfectamente encajada y coherente. Sólo hay un par de cabos sueltos que los espectadores más quisquillosos podrán encontrar y que es imposible señalar aquí por temor a los dichosos espoilers.

Por ponerle alguna pega a Looper, podría mencionar que existe en el tercio final de la cinta cierta sensación de estancamiento, más acusada si cabe por el contraste con la hora anterior de metraje, consistente en una larga (y doble) huida hacia delante. Aun así no es algo que merme el resultado final, redondeado por las notables interpretaciones de un solvente Bruce Willis, de un Joseph Gordon-Levitt caracterizado (prótesis nasal incluida) como una versión más joven de “McClane”, de una estupendamente rubia James Blunt y del pequeño Pierce Gagnon, que llega a dar miedo de verdad en el desenlace de la historia.

En resumen, una buena película de ciencia ficción (algo que no abunda en la cartelera) rodada con inteligencia y criterio, con la capacidad de gustar tanto a aquellos que quieren un par de horas de entretenimiento con el cerebro desconectado,  como a los que buscan comerse un poco el coco cuando salen del cine. 7

Anuncios
Explore posts in the same categories: Cine y series, Reseñas

Etiquetas: , , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s